domingo, 26 de septiembre de 2010

Sin pegada

Por Alex Barbero


El Real Madrid está evidenciando una falta de gol preocupante. Algo inconcedible en un equipo que debido a su fútbol vertical, de sprint se debe a su efectividad goleadora. Ya no son solo los delanteros, sino que todos los jugadores tienen mal ajustado el objetivo y no aciertan con la red rival.

La sequía goleadora por la que está pasando el Real Madrid es un caso de estudio. Un equipo que quiere optar a todo no puede permitirse la licencia de tirar 105 veces y solo haber traspasado la red en 6 ocasiones. Y el problema no lo tienen solo los delanteros a los que se les acusan de fallones, sino todo el equipo. Ayer pudimos ver como el Barça hizo tres goles en uno de los campos más hóstiles de primera y ningún delantero vió puerta.
Es imprescindible que esta mala racha se acabe si el equipo dirigido por José Mourinho quiere destronar al Barça. Ya lo dijo el técnico luso, la falta de gol ya ha hecho perder cuatro puntos a los blancos. El buen camino empieza por tener gol. Si eso falla, los encuentros pueden transformarse en batallas complicadas de solventar.
La ansiedad que produce a los delanteros del Madrid no marcar ocasiona que se obcequen y no vean más allá de sus piernas. Ronaldo, Higuaín y Di María intentan la guerra por su cuenta sin tener en mente la idea de una jugada trenzada. Son jugadores con una calidad suficentemente alta como para poder combinar de tal manera que la defensa contraria quede expuesta, indefensa ante el vendaval blanco.
La solución pasa por una aclimatación total entre los futbolistas y por una consigna que debería ser la generosidad. Un jugador solo no gana partidos y aunque sea un caramelo muy goloso el ser el máximo goleador del Maderid, lo primero es el equipo. Ronaldo no puede permitirse el lujo de querer meter todos los goles, de tirar todas las faltas, de estar presente en todas las jugadas. Al final ese egoísmo pasa factura. Higuaín debería ser más inteligente cuando tiene la pelota en sus pies, debería levantar la cabeza más a menudo y no lanzarse contra un bosque de rivales buscando la fortuna. Di María es un gran driblador, pero eso no significa que deba regatear siempre. Por eso me gusta más Pedro León en el extremo.
Los goles llegarán, seguro pero hay que empezar por querer meterlos en equipo y no en individualidades, La unión, evidentemente hace la fuerza.

No hay comentarios: