jueves, 30 de septiembre de 2010

Una herencia complicada: Sandro Rossel

Por Alex Barbero



Sandro Rossel tiene su primer acontecimiento como presidente del Barcelona en la entrega de la bota de oro a Leo Messi. El primer festival al que asistir siendo el máximo mandatario de uno de los equipos más importantes del mundo, hace que Rossel pueda ser el blanco de muchas críticas o un receptor de elogios por parte de los afiliados al club.
El legado que recibe Rossel es difícil de superar. Joan Laporta es, posiblemente, teniendo en cuenta los títulos y la planificación deportiva, el mejor presidente de la historia del club. Laporta logró el fichaje de Ronaldinho, el jugador más espectacular que he visto en mi vida. Desvirtualizó al Madrid, logro dos Champions y su criterio en lo deportivo fue siempre correcto. Bajó su mandato se han visto crecer a jugadores como Valdés, Iniesta y Messi más los acertadísimos fichajes de Deco, Eto´o o Dani Alves. La pega que se le puede poner al catalán es impulsar al Barça como reclamo político, intentar fusionar la idea independentista con los principios del club. Algo totalmente inaceptable, antiético y totalmente falto de moral.
Joan Laporta ha sido un buen presidente en temas deportivos, pero en aspectos económicos ha dejado lagunas que a los socios no les habrá hecho mucha gracia. También podía haber sido un mejor representante de su equipo. Ha conseguido que la polémica haya fluído rápidamente. Ha logrado que el odio entre el Barça y Madrid se acrecentará al afirmar que su equipo no es español. Ha roto totalmente unas cordiales relaciones con la prensa madrileña al calificarla como Caverna mediática. Nunca ha escondido su actitud política por lo que se ha ganado muchas amistades tanto de otros clubes como dentro de su propio equipo.
A Rossel le toca mejorar esto. En el aspecto deportivo es difícilmente mejorable, por lo que tendrá que esforzarse en ofrecer a Guardiola un elenco de profesionales que esté a la altura de las espectativas ofrecidas años atrás.

 
En el ámbito económico, el catalán tendrá que solventar y esclarecer muchas cuestiones ya que Laporta no ha sido de fiar en cuanto a las cuentas del club. La junta directiva deberá trabajar para ir rebajando la deuda que acaece al club.

 
Y el tema delicado de la opinión club, es uno de los que más importan. Rossel no es tan mediático. Seguramente no ofrezca los escándalos públicos que vejaron la imagen de Laporta, como el conocido desfase en Luz de Gas. Pero si parece que al igual que su predecesor, no se entiende con la opinión fuera de tierras catalanas. Tampoco esconde su actitud independentista, anti-española fuera de lógica y lugar. Esto acarrea discordias entre la prensa de Cataluña Pro-Barça, que no Pro-Rossel, y la prensa madrileña, ya que las discordias se acentúan.

 
De momento no parece que Rossel esté a salvo de dudas por parte de la afición, pero acaba de empezar su mandato por lo que habrá que esperar como dictamina la afición su proyecto de club. La afición, como dijo Guardiola, es soberana, asi que será ella la que analice y juzgue la actitud de su presidente. Veremos hacía donde giran los pulgares...

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